sábado, 17 de agosto de 2013

Rolex Fastnet Race, un desafío de talla internacional

La Rolex Fastnet Race 2013 reunió a equipos de más de 20 naciones de cuatro continentes, con una participación extranjera que representó más del 40% de la flota y en torno a la mitad de los tripulantes. Rolex patrocina desde 2001 este evento bienal, una de las regatas oceánicas más reconocidas y veneradas del mundo.

©Rolex / Kurt Arrigo

La Rolex Fastnet es un evento icónico. Es un desafío tanto táctico como estratégico, eso es precisamente por lo que estamos aquí.
Hap Fauth, Bella Mente (USA)

Desde Estados Unidos hasta Rusia, los Emiratos Árabes Unidos o Australia, la flota es un ejemplo del carácter internacional que posee el deporte de la vela oceánica, una especialidad capaz de reunir a los regatistas profesionales más destacados para competir junto a apasionados navegantes amateurs. Tanto para debutantes como la joven regatista omaní Raiya al Habsi, como para veteranos como el holandés Piet Vroon –que a sus 83 años de edad ha realizado su particular peregrinaje a la roca Fastnet por 25ª vez–, la seducción del evento resulta irresistible.
La mayoría de los 336 equipos que han conformado este año una flota de récord comparten dos objetivos: el primero es algo tan natural como el deseo de finalizar el recorrido de 611 millas náuticas, un auténtico test de habilidad y carácter; el segundo es lograr la victoria absoluta, levantar la codiciada Rolex Fastnet Challenge Cup y vestir el Rolex que sólo luce el ganador.

Influencia americana
En la primera edición de la Fastnet, celebrada en 1925 –prueba inspirada por la clásica estadounidense Newport-Bermuda Race, creada en 1906–, los siete barcos participantes lucían pabellón británico. Al año siguiente, la regata recibía al primer barco extranjero: la goleta estadounidense Primrose. Su participación sería anunciada en el New York Times, señal de la reputación adquirida por el evento al otro lado del Atlántico.

©Rolex

A partir de esa participación pionera, los barcos estadounidenses protagonizarían varias épocas de la regata. En 1928, el Ninade Paul Hammond se convertía en el primer ganador norteamericano, no sin levantar cierta controversia por su rudo deseo de victoria a toda costa en una era en la que se consideraba más “apropiada” una navegación más gentil. Las embarcaciones estadounidenses, típicamente más rápidas y sofisticadas que sus coetáneas británicas, dominarían la década de 1930. ElDorade –diseñado y tripulado por Rod y Olin Stephens– se alzaría con el triunfo en 1931 y 1933; el Stormy Weather, en 1935; y el Elizabeth McCaw conseguía la victoria en tiempo real en 1937. En la década de 1950 sería el turno del Carina, que lograba encadenar sendos triunfos absolutos, en 1955 y 1957. Una década más tarde, Ted Turner saltaba a la escena con su revolucionario American Eagle, cruzando la línea de meta en primera posición en las ediciones de 1969 y 1971, e incluyendo el establecimiento de un nuevo récord. Turner triunfaría también con su Tenacious en la trágica regata de 1979. Sólo un barco estadounidense, el Great News, ha ganado la Rolex Fastnet Challenge Cup desde entonces, aunque el Nirvana estableció un nuevo récord para la prueba en 1985.
La flota de este año cuenta de nuevo con una notable presencia de unidades estadounidenses, incluyendo el potente 72 pies (22 metros) Bella Mente, armado por Hap Fauth, actual campeón del mundo Rolex de Mini Maxi. Esta es la primera participación de Fauth en la Rolex Fastnet Race, y el armador no duda en reconocer su condición de “debutante senior” a bordo: “La Rolex Fastnet es un evento icónico conocido por sus difíciles condiciones. Es un desafío tanto táctico como estratégico, con momentos de peligro y de frustración. Eso es precisamente por lo que estamos aquí. Resulta extraordinario reunir a semejante cantidad de barcos en una regata: unidades con esloras desde 130 pies (39 metros) hasta 30 pies (9 metros). Toda una declaración de intenciones de los organizadores”.

Desde el otro lado del Canal
La participación extranjera más numerosa de la Rolex Fastnet Race 2013 llega desde Francia, con más de 50 barcos. En 1928, el L’Oiseau Bleu se convirtió en el primer participante francés de la prueba, aunque no sería hasta el año siguiente que elGuerveur pasaba a la historia como el primer barco con bandera francesa capaz de completar el recorrido. En 1965, el Gitana IVdel Barón de Rothschild establecía el récord de la prueba, imbatido durante 26 años. Se decía que toda la tripulación cambiaba de atuendo cada tarde para disfrutar de la cena a bordo del hermoso yawl, uno de los últimos de su especie en participar. Dos años más tarde, el Pen-Duick III, patroneado por el legendario Eric Tabarly, conseguía la primera victoria absoluta francesa. A este pionero le seguirían otros tres ganadores de nacionalidad francesa, siendo el último hasta la fecha el 33 pies (10 metros)Iromiguy, en 2005.
Francois Gabart, ganador de la última Vendée Globe, participa en esta edición con el IMOCA 60 Macif: “La Rolex Fastnet disfruta de enorme fama y prestigio en Francia. Desde que era niño, siempre he pensado en competir en ella. Para un regatista profesional, competir contra navegantes amateur es hermoso, mezclarse con gente que simplemente ama la navegación. Me siento orgulloso por formar parte de este evento”.

©Rolex / Kurt Arrigo

Alcance global
La década de 1960 marcó una nueva era para el evento, y la globalización se extendió a Australia, cuyos regatistas incrementaron el nivel de profesionalización y dedicación de la regata. El éxito australiano llegaría por primera vez de manos delRagamuffin de Syd Fischer en 1971, un año marcado por la participación del primer ministro británico Edward Heath.
Ningún barco participante en la Rolex Fastnet Race 2013 ha viajado desde tan lejos como el 51 pies (15,5 metros) Secret Men’s Business 3.5 de Geoff Boettcher, llegado desde Adelaida. Dado el desafío logístico que ha supuesto transportar su barco a lo largo de 16.000 millas hasta el Reino Unido, Boettcher no llega simplemente por el mero placer de participar. “Como australiano, venir a tomar parte en la Rolex Fastnet es algo enorme”, comenta. “Hemos participado en muchas ediciones de la Rolex Sydney Hobart (otra referencia mundial de 600 millas de navegación oceánica, ganada por Secret Men’s Business 3.5en 2010), y esta regata es un magnífico plus para el palmarés de la tripulación. Nuestro objetivo es un puesto en el podio”. Boettcher no es el único australiano ganador de la Rolex Sydney Hobart que participa este año: Andrew Saies (cuyo Two Trueganó en 2009) compite con una tripulación básicamente australiana a bordo del Two True Tarka.
Pero el éxito del Hemisferio Sur no se reduce a regatistas australianos. El neozelandés RF Yachting de Ross Field logró en 1999 la victoria en tiempo real y establecer un nuevo récord. Neville Crichton fue el primero en cruzar la línea de meta en 2003 con su Alfa Romeo. Y uno de los mejores regatistas kiwis regresa este año: “La Rolex Fastnet es una de las citas clásicas de nuestro deporte. Es muy táctica, desafiante y una gran competición, reúne todas las características que nos gustan. Guardo magníficas memorias de esta regata”. Son palabras de Mike Sanderson, ISAF Rolex World Sailor of the Year en 2006, táctico a bordo del Bella Mente.
La única victoria sudamericana la consiguió el brasileño Saga en 1973. Por su parte, Oriente Medio confirmaba en 2011 su emergente competitividad gracias al Volvo Open 70 Abu Dhabi, patroneado por el olímpico británico Ian Walker, que conseguía la victoria en tiempo real y establecer un nuevo récord para monocascos. Este año, la participación de Oriente Medio llega reforzada por el equipo Oman Air.

Herencia sueca
Suecia es otro país que cuenta con una particular relación con la Rolex Fastnet Race. Para encontrar el primer éxito del país hay que remontarse a la década de 1950, cuando el Circe (1951) y el Anna Marina (1959) firmaban sendos triunfos en tiempo real, y el Sparkman & Stephens Anitra de Sven Hansen conseguía la victoria absoluta (1959).
A finales de la década de 1990, Suecia dominaba gracias a un mismo barco, originalmente llamado Nicorette y posteriormente Royal Blue, cruzando la meta en primera posición en 1995 y en 1997. Suecia sigue estando muy presente en la Rolex Fastnet Race: El ganador absoluto de 2009 y 2011, el Mini Maxi Rán 2, compite esta vez bajo bandera y tripulación principalmente británica. Su armador sigue siendo el sueco Niklas Zennström, y el Rán 2 luce las iniciales del Royal Swedish Yacht Club en su popa. El propio Zennström reconoce que la historia del evento ha tenido un destacado impacto en él: “Cuando recibes el trofeo (la Rolex Fastnet Challenge Cup), lees las placas con todos los nombres de los barcos ganadores… Hay mucha historia aquí, ves todos los nombres, muchos barcos clásicos, barcos sobre los que leías cuando eras pequeño”.

De vuelta a casa
Entre semejante elenco de poderes internacionales se encuentra Irlanda, hogar del emblemático símbolo de la regata: la Fastnet Rock. Únicamente un barco irlandés, el Chieftain en 2007, ha sido capaz de hacerse con la victoria. Este año, una potente representación de 12 unidades de la isla esmeralda llegan para romper las estadísticas, incluyendo el Ker 39 Antix, en el que navegan Anthony O’Leary y su hijo Peter. “La Rolex Fastnet se encuentra en la lista de cosas por hacer en la vida”, explica Peter, olímpico en Londres 2012. “Aprendí a navegar en Baltimore, y cuando era niño solía ir a ver los barcos pasando por Fastnet Rock. Crecí deseando hacer la regata. Mi padre ya ha participado y mi madre lo hizo en 1979. Una buena cantidad de barcos saldrán de Baltimore a vernos pasar la roca, aunque será extraño la sensación de poner rumbo de regreso a Inglaterra”.
Regatistas británicos profesionales que han navegado por todo el mundo todavía encuentran irresistible la atracción de esta regata. “La Rolex Fastnet Race es una de las mayores regatas oceánicas del mundo”, destaca Sam Davies, navegante del Volvo 70 Team SCA, equipo formado en su mayoría por mujeres. “Recuerdo, de niña, ver todos los barcos prepararse para la Fastnet Race y pensar que de ninguna forma sería capaz de navegar 600 millas. Para mí, sólo navegar el Canal ya era ir demasiado lejos. Ahora me veo aquí, en mi quinta Rolex Fastnet Race, y realmente con ganas de hacerlo. Adoro navegar por la costa británica: es hermosa, llena de desafíos tácticos y de navegación”.
La atracción internacional de la regata resulta incuestionable. Los organizadores, el Royal Ocean Racing Club, y en particular su director general, Eddie Warden Owen –que ha participado en siete ediciones– reconocen el estatus que ha adquirido el evento y cómo ha extendido su popularidad. “Es el equivalente al Everest en el océano”, indica Owen. “Es un desafío muy duro, pero que la gente disfruta”. Un sentimiento compartido por los cerca de 3.000 regatistas que cada dos años se dejan atrapar por el reto y por los miles de intrépidos que lo hicieron en el pasado y que contribuyeron a forjar la leyenda.

Fuente: info@regattanews.com
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©Luis Fernandez