sábado, 15 de agosto de 2015

Sin viento, no hay regata, pero no impidió una lección magistral para el equipo de regatas del Club de Mar.

La falta de viento impide la celebración de la segunda jornada de la XXI Illes Balears Clàssics. El Comité lo intentó, pero la inestabilidad meteorológica obligó a anular la regata.

El equipo de regatas del Club de Mar se empapa de la cultura de la vela clásica



La Bahía de Palma es un campo de regatas que casi nunca falla, lo cual es como decir que a veces lo hace. Hoy fue uno de esos días en que los vientos predominantes de componente Norte entablaron una batalla sin fin con el térmico del Sur, y en que ninguno de los dos fue capaz de imponer su ley. El resultado fue una jornada de brisas inestables, interrumpidas por chubascos dispersos, que hicieron imposible completar ninguna prueba en el que debió ser segundo día de regatas de la XXI Illes Balears Clàssics, la competición de barcos clásicos que desde el pasado viernes y hasta mañana sábado reúne en Mallorca a una flota de 56 embarcaciones clásicas en representación de 13 países.



El Comité de Regatas lo intentó desde las 12.00 hasta las 16.45 horas, y de hecho se dieron salidas a todas las clases en competición, pero el viento nunca llegó a entablarse y al final hubo que tirar la toalla. A primera hora de la mañana, el viento del nordeste soplaba con intensidad media, pero aparecieron unas nubes negras que fueron el heraldo de una larguísima encalmada. A esta situación se añadió un conato de Embat que se tradujo en un campo de regatas con tres direcciones de viento distintas.


Ariane Mainemare, oficial del Comité de Regatas, optó por enviar a la flota a puerto al poco de dar la salida a los cuatro veleros de la clase FI15 (Tuiga, Lady Anne, Hispania y Mariska) y producirse una caída del anemómetro hasta unos raquíticos dos nudos. La responsable de la organización en el mar asumió que, por mucha voluntad y ganas que uno le ponga, la meteorología manda: “No wind, no race”.


“Después del primer chubasco de la mañana, que estaba en la previsión, ha entrado algo de viento del Este y hemos conseguido arrancar en unas condiciones mínimamente decentes, hasta el punto de que hemos registrado 18 nudos. Pero ha vuelto a caer otra vez y nos hemos quedado con cero nudos y toda la flota parada. Hemos visto que se acercaba otro chubasco y ha sido cuando hemos decidido anular”, declaró Mainemare.
La previsión para mañana no es precisamente halagüeña. El parte anuncia vientos de poniente muy flojos con cielo nublado, a pesar de lo cual el Comité intentará dar al menos una salida para todas las clases. Tras la jornada en blanco, las clasificaciones generales se mantienen igual que ayer en todas las categorías, salvo en FI15, donde una protesta del Hispania contra el Mariska ha situado al Lady Anne en segunda posición, por detrás del Tuiga, que lo tiene todo de cara para adjudicarse la victoria en el estreno de estos “pura raza” de la vela de época en la Bahía de Palma.


La suerte de Pedro Mayor
Hoy no pudo tomar la salida el Cami II, un velero construido por el mestre d’aixa mallorquín Pau Ferrer en 1948, que perdió el palo en los primeros compases de la regata inaugural del pasado jueves. “Tuve muchísima suerte porque, como digo yo, la botavara se apoyó en mi riñón, pero no me dio un golpe fuerte”, explicó su patrón y armador Pedro Mayor. “El incidente -añadió- se produjo cuando acabábamos de tomar la salida. Íbamos ciñendo estupendamente y se desprendió el stay de proa. Eso provocó que el mástil se fuese viniendo hacia popa. Primero cayó la botavara en la bañera y luego el palo”. El Cami II ve así frustrada su participación en la Illes Balears Clàssics y en la Copa del Rey de Barcos de Época de Mahón, en la que estaba inscrito. “No sabemos si podremos recuperar el palo, pero lo que es seguro es que no lo tendremos arreglado para la regata de Menorca”, admitió Mayor.

Puertas abiertas
El Club de Mar Mallorca abrió hoy sus accesos a la zona portuaria para que los ciudadanos que lo pudieran visitar la exposición flotante de la XXI Regata Illes Balears Clàssics. Los muelles pudieron ser visitados desde las 18.00 hasta las 21.00 horas.

CLASIFICACIONES

FI15
-1 Tuiga (1909)
-2 Lady Anne (1912)
-3 Mariska (1908)

EPOCA CANGREJA
-1 Marigán (1898)
-2 Tern (1897)
-3 Kelpie of Falmouth (1928)

ÉPOCA MARCONI
-1 Eterprise (1939)
-2 Manitou (1937)
-3 Halloween (1926)

CLASICOS
-1 Corsaro II (1960)
-2 Emeraude (1975)
-3 Giraldilla (1963)

ESPÍRITU DE TRADICIÓN
-1 Hardship III (1974)
-2 Tichiy Don (1981)
-3 Orsa Maggiore (1994)

RI CLÁSICOS
-1 Legolas (1996)
-2 Orión (1972)
-3Munga (1973)

DRAGON
-1 Dino (1972)
-2 Moonbeam (1967)



El equipo de regatas del Club de Mar Mallorca se ha convertido hoy en un espectador privilegiado de la XXI edición Regata Illes Balears al poder seguir en directo el desarrollo de las pruebas a bordo del Galaxie, un barco de la Fundación Joves Navegants que trabaja con jóvenes en riesgo de exclusión social.


La asesora deportiva del Club de Mar, Theresa Zabell, ha guiado a los jóvenes regatistas por los pantalanes para explicarles con detalle las características de los diferentes barcos de época (hasta 1950) y clásicos (de 1950 a 1975), y de sus originales aparejos.
La Illes Balears Clàssics cuenta con una flota de 56 barcos en la que está representada la práctica totalidad de los diseños de la vela tradicional. Los FI15, como el Hispania, el Tuiga, el Lady Anne y el Mariska, botados a principios del siglo XX, pertenecen a la tipología cutter aúrico y su aparejo está formado por una gran vela mayor de cangreja, una escandalosa (en el tope del mástil) y tres velas proas: trinqueta, foque y foque de avante.
El Kelpie of Falmouth, con sus dos mástiles y aparejo trapezoidal, es un ejemplo de goleta áurica, mientras el Halloween, de un sólo mástil y vela triangular, corresponde al modelo clásico de cutter marconi. También participan en la regata del Club de Mar de estos días yolas (o yawl) de mucho prestigio. Tal es el caso del Manitou, el Giraldilla y el Enterprise. Este tipo de barcos se identifican por llevar, además del mástil principal, una vela de mesana con el palo situado por detrás del timón. En el caso de que la mesana se halle delante de la caña o rueda del velero, como ocurre con el Legolas, el diseño corresponde a un queche (o sketch).


Todas estas particularidades, que forman parte del conocimiento y la cultura naval, han sido transmitidas a los jóvenes regatistas del Club de Mar por Eduardo Jardón, socio de la entidad y armador del barco Rosendo (construido en Palma por el mestre d`aixa Pau Ferrer), antes de embarcarse a bordo del Galaxy.
Zabell ha comentado que este tipo de iniciativas pretenden que los regatistas vivan de primera mano la principal regata que organiza el club y adquieran conocimientos sobre la historia de la navegación. También, según ha añadido, "sirve para que los participantes en la Illes Balears Clássis vean cómo el Club de Mar promociona la vela clásica y forma a los tripulantes del futuro: “Queremos que los jóvenes se den cuenta de que existen estas joyas del mar y de que hay que respetarlas y cuidarlas”

Fuente: Prensa XXI Illes Balears Clàssics
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©Luis Fernandez