viernes, 18 de enero de 2019

La primera Vuelta al Mundo. Magallanes / Elcano


El 8 de septiembre de 1.522 la nao "Victoria", al mando del español Juan Sebastián Elcano, llega a Sanlúcar con solo 18 hombres, enfermos y en estado deplorable, tras circunnavegar la tierra de este a oeste en busca de las islas de las especias...


Pero esta gesta había empezado el 10 de agosto de 1.519, fecha que ahora cumple su 5º centenario, cuando partieron desde este mismo punto,  Sevilla, 5 naves con 239 hombres, en su mayor parte españoles y portugueses, con la intención de encontrar el paso marítimo hacia los territorios de las Indias Orientales y buscar el camino que, recorriendo siempre mares castellanos (según el Tratado de Tordesillas), llegase a las Islas de las Especias, lo que era la llamada ruta hacia el oeste, que ya había buscado Cristóbal Colón. En el Tratado de Tordesillas se estableció un reparto de las zonas de navegación y conquista del océano Atlántico y del Nuevo Mundo mediante una línea situada 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, a fin de evitar conflicto de intereses entre la Monarquía Hispánica y el Reino de Portugal. En la práctica este tratado garantizaba al reino portugués que los españoles no interferirían en su ruta del cabo de Buena Esperanza, y viceversa los primeros no lo harían en las recientemente descubiertas Antillas.


Al mando de la expedición estaba Fernando de Magallanes, que era el además capitán de la nao "Trinidad", que contaba con 62 tripulantes, y le acompañaban la "San Antonio", que capitaneaba Juan de Cartagena con 57, la "Concepción", con 44 y era responsabilidad de Gaspar de Quesada, la "Victoria", con 45 y Luis de Mendoza como capitán y la más pequeña, la "Santiago", con 31, capitaneada por Juan Serrano. Estas 5 naos fueron construidas en los astilleros vascos.

©Magellan Elcano Circumnavigation-fr.svg

Hicieron una primera recalada en Sanlúcar de Barrameda para terminar reparaciones y cargar víveres y todo lo necesario para un viaje que debía durar unos dos años, y de allí, el 20 de septiembre partieron buscando los vientos del sureste. Tras 6 días de navegación, alcanzan las costas de Canarias, desde donde vuelven a partir el 3 de octubre, siempre hacia el sur, pasando entre las Islas de Cavo Verde y la costa africana para coger los Alisios que les harían navegar hacia el Este, pasando el Ecuador y llegando el 13 de diciembre al continente americano, al puerto de Sta. Lucia (hoy Río de Janeiro), donde, cambiando viandas por baratijas, vuelven a llenar sus despensas y disfrutar de tierra firme. El 13 de enero están en el último lugar conocido, el Rio de la Plata o río de Solís, en memoria de su descubridor, Juan de Solís, pensando que allí estaría el paso hacia el Este, percal no ser así, continuaron costeando hacia el sur.
A finales de marzo, con la llegada del invierno austral, recalan en S. Julian, y se pierde la nao "Santiago" al embarrancar inspeccionando la costa. Las tripulaciones se encuentran hambrientas y el tiempo es inhóspito, además de que los comandes de las otras naos, todos castellanos, no aceptan que un portugués lidere la expedición, y Juan de Cartagena, capitán de la nao "San Antonio", urde un motín. 


Magallanes lo descubre y lo ataja con dureza. Luis de Mendoza muere en la refriega, Gaspar de Quesada es condenado a muerte y ejecutado, y Juan de Cartagena fue abandonado en tierra. Muchos hombres, más de 40 de los amotinados, fueron perdonados, ya que eran necesarios para la expedición, y entre ellos se encontraba Juan Sebastián Elcano.
Con la llegada de octubre la expedición sigue su marcha y el 21 llegan al estrecho de la Mil Vírgenes Un estrecho que se abre entre el continente y la Isla De la Tierra del Fuego y por allí envía a dos naos, la "San Antonio" y la "Concepción" a investigar si es realmente el paso hacia el Este. La primera, capitaneada ahora por Esteban Gomez, deserta y se vuelve hacia España después de recoger a Juan de Cartagena. Las naos restantes siguen navegando entre islas y canales buscando el paso al Mar del Sur, nombre que le otorgó el conquistador español Vasco Núñez de Balboa cuando en 1.513 lo había avistado en su travesía terrestre a través de Centroamérica. La zona es inhospita, y no tienen muy claro a donde se dirigen, pero el 28 de noviembre, a la vuelta de un cavo, vuelven a la inmensidad del mar... han llegado al deseado Mar del Sur (Océano Pacífico). 


Este paso se llamará el Estrecho de Magallanes. La travesía que sigue es muy larga, cuatro meses sin tocar tierra, con muchos problemas de hambre y enfermedades en las tripulaciones, el escorbuto les va diezmando, pero el mar es muy calmado y con muy buenos vientos, y lo bautizan como mar Pacífico.
El 24 de enero descubren dos islotes deshabitados, que será el primer contacto con Oceanía, y el 6 de marzo, tras 4 meses de navegación extrema, llegan a la primeras islas habitadas, las Marianas, pero que las bautizaron como las de los Ladrones porque sus habitantes se acercaban a las naos para robar todo lo que podían, incluso el esquife de la Trinidad.
El 16 de Marzo descubren las Islas de San Lorenzo (las Filipinas) y Magallanes establece buenas relaciones con los nativos. Poco después, el Domingo de Pascua, se celebra la primera misa con los isleños y empiezan a bautizar a los nativos.
El 7 de abril llegan a a isla de Zubu (ahora Cebú, la llamada La Reina del Sur, en las Filipinas) y allí realizan la estancia más larga, convenciendo a su rey de los beneficios de pertenecer al reino de Castilla. Pero no todo era tierra conquistada... uno de los reyes de la cercana isla de Matan se niega a pagar tributos y se enfrenta a Magallanes. Los españoles desembarcan en la isla con intención de someterlos a la fuerza, pero la batalla se complica y Magallanes muere lanceado por los indígenas... 


Es el 27 de abril y la expedición se queda sin comandante.
Magallanes había utilizado a un esclavo, al que había prometido libertad a la vuelta de la expedición, como intérprete para comunicarse con los nativos. Con la muerte del almirante portugués, "el lengua", apodo que la tripulación daba al intérprete, intuyendo que no iba a conseguir la ansiada libertad, informó secretamente al rey nativo de como apropiarse de los barcos y pertenencias de la expedición. Para consumar el plan, el rey invita a una cena a los altos cargos de los expedicionarios, entre los que se encontraba el nuevo capitán general de la expedición, Duarte Barbosa, y los ejecuta al finalizar la cena excepto a Juan Serrano, que lo aprisionan como rehén. Ante tal caos, Juan López de Carbalho , piloto mayor de la flota, ordena levar anclas y partir, con los poco más de 100 hombres restantes, dejando a Serrano y al interprete en tierra. Con tan poca tripulación para las tres naos que quedan, deciden quemar la "Concepción", que es la que se encontraba en peor estado, y repartirse en las otras dos, y nombrar a Juan López de Carbalho nuevo jefe de la expedición.
Continuan hasta Betuán, donde hacen provisiones, y posteriormente, tras recalar en varias islas pequeñas, llegan a Palawan, donde pueden estar una temporada para descansar y hacer reparaciones. Ya es junio de 1.521, siguen la ruta hacia hacia las islas de las especias. A finales de septiembre de 1521, los miembros de la expedición acordaron destituir a Carvalho como capitán general por mala conducta, nombrando a Gonzalo Gómez de Espinosa su nuevo jefe, capitán de la "Trinidad". También se acordó poner a Juan Sebastián Elcano al frente de la "Victoria".
El día 9 de octubre llegan a Borneo, donde su rey les recibe con grandes faustos y amabilidades, y el 6 de noviembre llegan finalmente a las islas Molucas, las islas de las especias, de la nuez moscada, la casa, la pimienta blanca y negra y el clavo. Allí, piden permiso a su rey para comerciar y compran o cambian por todo lo que llevaban a bordo hasta llenar las naos de las preciadas especias.
El 18 de diciembre las dos naos se dispusieron para partir de regreso a España. Sin embargo, ese mismo día se descubrió una vía de agua en la "Trinidad", haciendo necesaria una larga reparación. Se acordó que la "Victoria" volviera a España por la ruta de la India y que la "Trinidad" con 53 tripulantes se quedase en el puerto de Tidore para ser reparada y regresar por el Pacífico hasta Panamá. El día 21 la "Victoria" al mando de Juan Sebastian Elcano, con los 47 tripulantes restantes, reforzado con 17 nativos, partió en solitario hacia el oeste sabiendo que incumpliría el Tratado de Tordesillas.
El 25 de enero de 1.522 recalan en Timor para abastecerse para el largo camino que les quedaba hasta España, ya que, como se encontraban en búsqueda y captura por La Corona portuguesa , tendrían que mantenerse separados de la costa para escapar de las naves lusas.
El 11 de febrero abandonan Timor para adentrarse en el Indico.
El 6 de abril avistan el cabo de Buena Esperanza, están sin apenas víveres ni agua y con vientos contrarios que les obligan a permanecer allí, al pairo y procurando no ser vistos, nueve semanas esperando los vientos que les llevasen hacia el norte.
El 9 de julio, diezmandos por el escorbuto e inanición, Juan Sebastian Elcano decide que o toman tierra en Cavo Verde, con la esperanza de poder engañar a los portugueses, o posiblemente mueran todos antes de llegar a España. En principio los portugueses les creen, sin saber que es la expedición de Magallanes, pero al solo poder "pagar" con especias, descubren el engaño y para escapar, largan amarras rápidamente de la "Victoria", pero dejan a 18 tripulantes en tierra, que son apresados por los portugueses.
El 6 de septiembre de 1.522 la "Victoria" llega a Sanlúcar con solo 18 hombres, enfermos y en estado deplorable tras recorrer 14.460 leguas, unas 38.000 millas (70.000 km), abriendo una nueva ruta y demostrando que la Tierra es esférica. El mismo día de la llegada pidieron un barco para que les remolcase hasta Sevilla dado el mal estado en que se encontraba la nao. Los oficiales de la Casa de la Contratación de Indias de Sevilla prepararon una lancha con doce remos, cargada de provisiones frescas. Dos días después atracaba en Sevilla la "Victoria". En el muelle esperaban las autoridades de la ciudad y los miembros de la Casa de la Contratación en pleno, junto a un numeroso público que contemplaba la llegada de la desvencijada nave. Aquel día los navegantes no desembarcaron. 

Oleo sobre lienzo pintado en 1919 por Elías Salaverría Inchaurrandieta (1883-1952).

Solo lo hicieron a la mañana siguiente, en camisa y descalzos, con cirios en las manos y en procesión. Se dirigieron a la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria y a la capilla de la Virgen de la Antigua de la Catedral de Sevilla, a la que se habían encomendado antes de iniciar el viaje. La carga que trajo la nao "Victoria" de especias cubrió con creces los gastos de toda la expedición.

Como en aquella época yo no vivía y no pude hacer esta "regata", me he informado en la WikipediA y en la web oficial vcentenario.es


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Propiedad intelectual
Los textos, los comentarios, las obras, las ilustraciones y las imágenes que se reproducen en el sitio www.lamarsalada.info están sujetos a derechos de autor y de la propiedad intelectual aplicables en todo el mundo. Cualquier utilización será constitutiva de violación de la Propiedad Intelectual y será sancionada en debida forma, salvo que medie autorización previa de www.lamarsalada.info
Queda terminantemente prohibido cualquier reproducción, redistribución o redifusión, total o parcial, de lo publicado en www.lamarsalada.info
Si están autorizados los enlaces desde otros sitios WEB y/o Redes Sociales siempre que no se haga con ánimo de lucro.
©Luis Fernandez