Mostrando entradas con la etiqueta AC75. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AC75. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2026

El AC75 de La Roche-Posay Racing Team estrena imagen y vuelve al agua en Lorient

El equipo francés inicia una nueva fase de preparación para la 38ª America's Cup tras la botadura en Francia de su renovado AC75.


©NicolasTouze - La Roche-Posay Racing Team

La Roche-Posay Racing Team ha vuelto hoy al agua con su AC75 en Lorient, convirtiéndose en el tercer equipo de la 38ª America's Cup en botar su embarcación y el primero en hacerlo en territorio francés. El monocasco, que luce por primera vez los colores azul y blanco de su patrocinador principal La Roche-Posay, ha realizado su primera navegación desde la última edición de la America’s Cup celebrada en Barcelona.

La botadura supone un momento histórico para el proyecto galo, ya que es la primera vez que un mismo Challenger francés afronta dos campañas consecutivas de la America's Cup, manteniéndose al mismo nivel de actividad que los principales equipos internacionales.

La nueva imagen del AC75, que se presenta tres meses después de la incorporación de La Roche-Posay al proyecto, simboliza una alianza basada en la ciencia, la innovación y la búsqueda del máximo rendimiento. De cara a la 38ª America's Cup, el proyecto ofrecerá además a la marca un auténtico laboratorio al aire libre donde poner a prueba sus protocolos de protección solar y reparación de la piel frente a los rayos UV, la sal, el viento y las condiciones extremas propias de la alta competición.

Con sus 75 pies (casi 23 metros) de eslora, el AC75 es uno de los veleros de competición más rápidos y sofisticados jamás construidos. Gracias a sus foils (hydroalas), es capaz de elevar completamente el casco sobre el agua y superar los 50 nudos de velocidad. Pero detrás de la espectacular imagen de un monocasco "volador" se esconde un auténtico laboratorio tecnológico, en el que la aerodinámica, la hidrodinámica, la electrónica, la hidráulica y la ciencia de los materiales deben funcionar como un único sistema.

Para La Roche-Posay Racing Team, esta botadura marca el final de una larga fase de desarrollo en tierra y el inicio de una nueva etapa: la validación del trabajo realizado en condiciones reales de navegación.

"Una botadura siempre es un momento muy especial. Durante meses hemos trabajado sobre planos, simulaciones, componentes y sistemas. El día en que el barco vuelve al agua, todo debe funcionar como un conjunto. Es el final de una primera fase, pero también el verdadero comienzo del proceso de validación",asegura Antoine Carraz, director técnico de La Roche-Posay Racing Team.

Un barco conocido, pero profundamente transformado
El reglamento de la 38ª America's Cup obliga a los equipos que ya participaron en la edición anterior a partir de un casco ya existente. El desafío, por tanto, no consistía en construir un nuevo AC75, sino en adaptar el utilizado en 2024 a un marco técnico completamente renovado.

Aunque el casco principal se mantiene, gran parte de los elementos que permiten navegar, volar y controlar este monocasco volador han tenido que rediseñarse. La cubierta, los cockpits, la distribución de pesos, los sistemas de control, los circuitos eléctricos e hidráulicos y la ergonomía de la tripulación se han revisado por completo para cumplir con el nuevo reglamento.

"Exteriormente, el público reconocerá el barco de 2024. Pero, desde el punto de vista técnico, es mucho más que una puesta al día. Hemos tenido que replantear toda su arquitectura interior y la forma en que la tripulación interactúa con la embarcación. El reto consistía en transformar profundamente el barco manteniendo la plataforma original”, explica Antoine Carraz.

Este cambio de enfoque se refleja también en el desarrollo. Si en la pasada edición buena parte del rendimiento dependía del diseño de un nuevo barco, de cara a la 38ª America's Cup el trabajo se centra mucho más en la integración de los sistemas, la fiabilidad, la eficiencia energética, el control del vuelo y, más adelante, en el desarrollo de los apéndices.

De ocho a cinco tripulantes: una nueva organización a bordo
El cambio más visible afecta a la tripulación. En Barcelona, el AC75 navegaba con ocho regatistas a bordo. En Nápoles serán únicamente cinco, con la obligación de contar al menos con una mujer en el equipo.

Esta reducción no consiste simplemente en eliminar tres puestos, sino que obliga a redistribuir las funciones, replantear la posición de cada tripulante y hacer que cada tarea sea más accesible, rápida e intuitiva.

Por ello, tanto la cubierta como los cockpits han sido rediseñados. Cada miembro de la tripulación deberá acceder de forma inmediata a toda la información necesaria para gobernar el barco, ajustar las velas y controlar el vuelo.

"Pasar de ocho a cinco tripulantes lo cambia todo: la ergonomía, las comunicaciones, el reparto de tareas y los sistemas de control. Con menos personas a bordo, cada acción debe ser más sencilla, más directa y estar perfectamente coordinada. Hemos trabajado para que el barco siga siendo extremadamente competitivo sin que resulte más complejo de manejar para la tripulación", señala Carraz.

Además, el AC75 incorpora un sexto cockpit destinado a un invitado, que podrá embarcar tanto en los entrenamientos como durante las regatas, aunque sin intervenir en la navegación. Se trata de una novedad inédita en este deporte, ya que permitirá vivir la experiencia de la competición desde el corazón del equipo y en tiempo real a una persona invitada.

De las piernas a las baterías
En la 37ª America's Cup, cuatro tripulantes generaban energía a bordo pedaleando. Estos cyclors, entre otras funciones, producían la energía hidráulica necesaria para el trimado de las velas.

En la próxima edición desaparecerán. La energía será suministrada principalmente por baterías, lo que ha obligado a rediseñar por completo la arquitectura eléctrica e hidráulica del AC75.

"La desaparición de los cyclors supone un cambio muy importante. Hasta ahora, una parte del rendimiento dependía directamente de la capacidad de los tripulantes para generar potencia. A partir de ahora tendremos que gestionar la energía disponible a bordo: almacenarla, distribuirla y utilizarla en el momento preciso, con la máxima eficiencia", explica Carraz.

Como ocurre en un vehículo eléctrico de competición, cada vatio cuenta. Los ingenieros trabajan para optimizar el consumo de las baterías, su refrigeración y la fiabilidad de todo el sistema.

Tal y como añade Carraz, "no se trata únicamente de disponer de mucha potencia, sino de no desperdiciarla. Unos segundos de funcionamiento, una maniobra o un ajuste repetido decenas de veces pueden tener un impacto muy importante en el balance energético de una regata".

Un ordenador volador... siempre bajo el control de los regatistas
El AC75 procesa miles de datos en tiempo real: velocidad, altura sobre el agua, cargas en los apéndices, posición de las velas, presión hidráulica o consumo eléctrico.

Toda esta información permite a la tripulación comprender el comportamiento del barco y actuar con una precisión extrema. Sin embargo, el reglamento prohíbe que estos datos se utilicen para crear un piloto automático: las decisiones deben seguir siendo exclusivamente humanas.

Por ello, buena parte del trabajo del equipo técnico se centra en perfeccionar la interfaz entre el barco y la tripulación: pantallas, mandos, volantes, controles y secuencias de maniobra.

"El objetivo no es sustituir al regatista por un ordenador, sino proporcionarle la información adecuada en el momento oportuno y garantizar que cada orden se ejecute de forma inmediata. A estas velocidades, un mando difícil de localizar o una información mal presentada puede costar una gran pérdida de distancia",señala el director técnico del equipo.

El reto consiste, por tanto, en lograr una paradoja: hacer que el barco sea técnicamente cada vez más sofisticado sin dejar de ser sencillo de manejar a velocidades superiores a los 80 o 90 km/h, entre ruido, vibraciones y bajo una enorme presión competitiva.

El rendimiento está en los pequeños detalles
Al mantenerse prácticamente intacto el casco, la batalla tecnológica se traslada ahora a elementos menos visibles para el público: los foils, el timón, las velas, los sistemas de control o la aerodinámica de la cubierta y los cockpits.

Los foils desempeñarán un papel especialmente determinante. Son los responsables de elevar el AC75 sobre el agua, y su geometría, rigidez y capacidad para mantener una altura de vuelo estable influyen directamente en la velocidad del barco.

La configuración utilizada durante esta primera navegación no será necesariamente la que compita en Nápoles. El desarrollo continuará a lo largo de toda la campaña.

"La primera botadura no representa una configuración definitiva. Es simplemente nuestro punto de partida. Ahora mediremos, compararemos, analizaremos y haremos evolucionar el barco progresivamente. En la America's Cup, el rendimiento rara vez nace de una única gran innovación; surge de cientos de pequeños detalles que, juntos, terminan marcando la diferencia", afirma Carraz.

De la simulación a la realidad

Antes de volver al agua, una parte muy importante del trabajo se desarrolló mediante herramientas digitales: modelización tridimensional, cálculos estructurales, simulaciones de flujos de aire y agua, análisis de sistemas y ensayos en banco.

Sin embargo, ningún modelo es capaz de reproducir completamente la complejidad de un AC75 navegando. Las primeras salidas servirán para contrastar las hipótesis de los ingenieros con el comportamiento real del barco.

En esta fase inicial, las prioridades serán la seguridad y la fiabilidad. El equipo comprobará el funcionamiento de todos los sistemas, el consumo energético, las temperaturas, la comunicación entre los distintos equipos y la adaptación de la tripulación a sus nuevos puestos.

Carraz explica que "en las primeras salidas no buscamos inmediatamente la máxima velocidad. Avanzamos paso a paso. Primero debemos comprobar que todos los sistemas funcionan como esperamos y, después, ir aumentando progresivamente la exigencia. El rendimiento solo llega cuando el barco es fiable y la tripulación lo conoce a la perfección".

Cada navegación generará una enorme cantidad de datos que serán analizados por los ingenieros en tierra y comparados con las sensaciones de los regatistas. Ese ciclo continuo entre navegación, análisis y evolución constituirá el núcleo del programa técnico durante los próximos meses.

Un símbolo de la ingeniería francesa con impacto económico y científico
Diseñado en Vannes en 2023 y preparado y gestionado actualmente desde Lorient, el AC75 reúne competencias procedentes no solo de la vela de alta competición, sino también de la industria, la ingeniería, la electrónica, la tecnología digital y la investigación.

Su regreso al agua marca una nueva etapa en la campaña francesa hacia la 38ª America's Cup y refleja la ambición de La Roche-Posay Racing Team de construir, alrededor de este barco, un equipo capaz de dominar una de las máquinas deportivas más complejas del mundo. Un proyecto que, además, genera empleo altamente cualificado y un importante impacto económico y científico tanto en la región como a escala nacional, que va mucho más allá del ámbito de la vela.

Antoine Carraz concluye: "El AC75 de La Roche-Posay Racing Team es el resultado de un auténtico trabajo colectivo. Detrás de los cinco regatistas que veremos a bordo hay ingenieros, técnicos, constructores, especialistas en electrónica, expertos en hidráulica y numerosos socios. La botadura materializa todo ese trabajo. A partir de hoy, nuestro objetivo es transformar ese conocimiento técnico en rendimiento sobre el agua".

Como tercer AC75 en volver al agua entre los equipos inscritos en la 38ª America's Cup, La Roche-Posay Racing Team inicia una nueva etapa de su campaña: el regreso a la navegación de un barco reconocible por fuera, pero profundamente renovado en su interior y plenamente enfocado en el objetivo de Nápoles 2027.

Stephan Kandler, CEO de K-Challenge, afirma: "Tras nuestro prometedor debut en la primera regata oficial disputada el pasado mes de mayo en Cagliari, ver navegar por primera vez nuestro AC75 en Francia supone un momento muy especial para todo el equipo. Esta botadura culmina meses de trabajo desarrollados en Lorient por nuestros regatistas, ingenieros, técnicos y socios. Ser el tercer equipo en volver a poner su AC75 en el agua demuestra el impulso que hemos adquirido y todo el camino recorrido desde Barcelona, sin detenernos en ningún momento. Con su nueva imagen, el barco representa plenamente el proyecto que estamos construyendo junto a La Roche-Posay: una campaña francesa de largo recorrido basada en la ciencia, la innovación y la búsqueda constante del rendimiento. Estas primeras navegaciones marcan un hito importante y abren una nueva etapa de trabajo en el agua, con un objetivo muy claro: seguir mejorando cada día de cara a Nápoles 2027".

Programa 2026 de La Roche-Posay Racing Team
29 de junio - 17 de julio: entrenamientos en Lorient.
1 - 14 de agosto: entrenamientos en Lorient.
Mediados de agosto - finales de septiembre: traslado a Nápoles.
24 - 27 de septiembre: Preliminary Regatta de Nápoles con el AC40.
Octubre: inicio de los entrenamientos del AC75 en Nápoles, sede de la 38ª America's Cup.


lunes, 25 de mayo de 2026

Copa América. La Roche-Posay Racing Team con Diego Botín y Florian Trittel finaliza cuarto en Cagliari

El equipo La Roche-Posay Racing Team finaliza cuarto en Cagliari, por detrás de los dos equipos favoritos para la Copa América, en una prometedora primera regata. 

Los españoles Diego Botín y Florian Trittel, parte importante del equipo francés.


Tras las ocho regatas preliminares de la 38.ª Copa América Louis Vuitton en Cerdeña, el equipo francés, cuarto en la clasificación tras las ocho pruebas de flota, concluyó su primera competición oficial en la clase AC40 con una notable mejora. La competición fue ganada por el equipo local Luna Rossa, que se impuso en la final de match race al Emirates Team New Zealand.
En su primera participación oficial en el ciclo de la 38.ª Copa América, el equipo La Roche-Posay Racing Team se marcha de Cerdeña con un resultado alentador y una valiosa experiencia sobre la que construir. Tras las ocho regatas de la Louis Vuitton 38.ª Regata Preliminar de la Copa América en Cerdeña, celebrada en las aguas de la Bahía de los Ángeles, el equipo francés finalizó en cuarta posición, con 55 puntos, a tan solo cuatro puntos del podio.
Esta primera regata preliminar, disputada a bordo de AC40 idénticos, ofreció una evaluación honesta del nivel de la flota. En este formato breve, espectacular e implacable, la tripulación formada por Quentin Delapierre, Diego Botín, Jason Saunders y Florian Trittel vivió un fin de semana intenso: algunas buenas regatas, áreas de mejora, pero también un progreso significativo hasta las últimas pruebas.
El equipo La Roche-Posay Racing Team tuvo su mejor día el domingo, con vientos más suaves, finalizando las dos últimas regatas en cabeza: tercero y segundo. Un sólido cierre de la regata da un tono positivo a esta valoración inicial, sin ocultar la necesidad de seguir trabajando.

Cagliari, una primera prueba en el mundo real
Esta regata no puntuó para la clasificación de la Copa América de 2027. Sin embargo, tuvo un valor crucial: confrontó a los equipos con la realidad del campo de regatas, midió su desempeño y puso a prueba su trabajo en equipo bajo una intensa competencia.
Para el equipo La Roche-Posay Racing Team, que había perfeccionado sus habilidades durante los entrenamientos en Lorient, Cagliari representó un importante salto adelante. La flota, las salidas, las travesías, la toma de decisiones a alta velocidad y la presión inmediata de la competición proporcionaron un entorno mucho más revelador que cualquier sesión de navegación aislada.


Las primeras regatas pusieron de manifiesto varias áreas de mejora. Algunas salidas resultaron costosas, ciertas decisiones de posicionamiento impidieron que el equipo aprovechara al máximo sus opciones, y algunas transiciones deberán ser más precisas. En una competición tan reñida, estos detalles se castigan de inmediato: un retraso de unos segundos, una trayectoria limitada, una pérdida de velocidad durante una maniobra, y la diferencia se amplía. Sin embargo, la fortaleza del fin de semana francés radicó en la capacidad de respuesta del equipo. Regata tras regata, la ejecución se volvió más fluida. El último día de la flota, que concluyó con un tercer y un segundo puesto, ilustra esa capacidad para corregir errores durante la propia competición.

Un equipo a bordo y un equipo en tierra totalmente movilizados
A bordo, la organización de la tripulación se basaba en dos parejas: Quentin Delapierre y Jason Saunders en el lado de estribor; Diego Botín y Florian Trittelen el lado de babor. En esta configuración, cada pareja solo ve la parte de la regata que le corresponde. Por lo tanto, el rendimiento depende de la capacidad de compartir la información correcta en el momento preciso, de tomar decisiones como un equipo de cuatro y de mantener una coordinación constante entre la dirección, el trimado de las velas, el rumbo y la estabilidad de vuelo.
Cagliari brindó a la tripulación su primera experiencia competitiva integral. En las fases iniciales, los cruces, las maniobras bajo presión y los cambios de ritmo, el equipo francés pudo poner a prueba las estrategias desarrolladas desde la primavera en un entorno de competición. Esta fase inicial reveló áreas de mejora, pero también una auténtica capacidad de adaptación a medida que avanzaba la prueba.
La mejora observada durante los tres días fue el resultado de un esfuerzo colectivo que se extendió mucho más allá de los cuatro marineros a bordo. Bajo el liderazgo de Philippe Presti , director deportivo, y el entrenador Philippe Mourniac , el equipo en tierra brindó apoyo en cada etapa de la preparación, las sesiones informativas y el análisis.
Junto al director de rendimiento Lucas Delcourt y su equipo, los atletas de reserva en Cagliari, Enzo Balanger y Timothé Lapauw , también participaron plenamente en el seguimiento del rendimiento, el análisis de la navegación y la prestación de apoyo diario a la tripulación.
Quentin Delapierre, capitán y piloto del equipo La Roche-Posay Racing Team: Esta regata supuso un primer desafío para todos los miembros del equipo: los regatistas, el rendimiento, el personal de tierra, el equipo técnico y la organización. Cumplimos con creces las expectativas, lo que aumenta la confianza de todo el grupo. Es muy positivo para el futuro. 
Desde el punto de vista deportivo, hubo muchos aspectos positivos, pero también muchos errores. Lo bueno es nuestra capacidad para mantener la objetividad, cuestionarnos y corregirlos rápidamente. Casi nunca repetimos el mismo error. Por supuesto, nos hubiera gustado llegar más lejos en cuanto al rendimiento, pero para ser la primera regata preliminar con este grupo, los resultados son buenos.

Una flota sólida y valiosos puntos de referencia ya establecidos
Más allá del resultado francés, esta primera regata confirmó la fortaleza de los participantes en el 38.º ciclo de la Copa América . Luna Rossa y Emirates Team New Zealand ocuparon las dos primeras posiciones tras las regatas de flota, con 63 y 60 puntos respectivamente, antes de enfrentarse en la final de match race. Los italianos se impusieron finalmente al defensor neozelandés, logrando una victoria histórica en este primer evento del ciclo.
Otro aspecto destacable del fin de semana fue la actuación del equipo femenino y juvenil de Luna Rossa. Impresionante desde el inicio de la competición, la tripulación italiana demostró que los equipos femeninos y juveniles no están ahí simplemente para completar la flota, sino que pueden competir de tú a tú con los mejores.
Para el equipo La Roche-Posay Racing Team, esto supone un punto de referencia útil. Les permite posicionar el proyecto francés dentro de un entorno internacional muy exigente. Cagliari no ofrece una jerarquía definitiva; sin embargo, proporciona una base inicial de comparación que guiará el trabajo en los próximos meses.
Florian Trittel, preparador físico del equipo La Roche-Posay Racing Team: “Ha sido un fin de semana muy positivo para La Roche-Posay Racing Team. Aprendimos mucho, con muchos aspectos que mejorar, pero lecciones muy útiles para el futuro. Sabíamos que íbamos a cometer errores: lo importante era comprenderlos, corregirlos y mejorar día tras día.”
Este progreso no solo se refleja en los resultados, aunque nuestro cuarto puesto refleja con bastante precisión nuestra situación actual. Debemos mantener la moral alta y una actitud muy positiva. Sin duda, haber quedado en una posición más alta habría sido ambicioso dado el nivel de nuestros competidores y el tiempo de preparación del que disponemos, pero lo que resulta muy alentador es nuestra curva de aprendizaje. Es pronunciada, quizás más rápida que la de algunos equipos, y sentimos que estamos acortando distancias.

Una base sólida antes de volver a los AC75
El resto del programa ya está definido. La segunda regata preliminar se celebrará del 24 al 27 de septiembre de 2026 en Nápoles . Antes de eso, los próximos meses estarán dedicados a un hito importante en la campaña: navegar con el AC75 en Lorient a partir de finales de junio y durante todo el verano.
Cerdeña habrá proporcionado al La Roche-Posay Racing Team una primera referencia clara: un resultado alentador, una organización fortalecida por la experiencia y una hoja de ruta ahora más precisa de cara a Nápoles 2027. ParaPhilippe Presti, este primer enfrentamiento ha confirmado, sobre todo, la trayectoria ascendente que ha emprendido el equipo.
Philippe Presti, director deportivo del equipo La Roche-Posay Racing: "Es un día muy bueno para el equipo. Llegamos al evento con el objetivo de mejorar cada día, y un día como hoy confirma que vamos por el buen camino. Con los resultados de hoy, habríamos podido llegar a la final. Por lo tanto, es una gran satisfacción."
La valoración general es muy positiva. Seguimos siendo un equipo joven, tanto en la tripulación como en la estructura en su conjunto. Este fue nuestro primer enfrentamiento real en competición. Necesitamos estos momentos en los que el equipo se vea sometido a presión, donde tengamos que adaptarnos, reaccionar y aprender rápidamente. Estoy muy satisfecho, e incluso bastante orgulloso, de cómo respondió el grupo. Los miembros de este equipo tienen hambre de victoria; ansían la revancha.
Cometimos errores, pero es normal: es imposible progresar sin cometerlos. No cambiaría nada de nuestro progreso. Hoy, en esta fase de lanzamiento, terminamos como el segundo aspirante en la regata. Ahora dejaremos a un lado el AC40 y nos centraremos en el AC75, el barco de la Copa América. Trabajaremos mucho en el simulador para asegurarnos de que, cuando salgamos al agua, las respuestas automáticas estén bien establecidas. También habrá una segunda regata preliminar en septiembre en Nápoles.

CAGLIARI EN BREVE
Evento Louis Vuitton 38ª Regata Preliminar de la Copa América en Cerdeña
Ubicación: Cagliari, Cerdeña
Vía fluvial de la Bahía de los Ángeles
Fechas: del 21 al 24 de mayo de 2026
Embarcación AC40 monotipo
Formato: Ocho regatas de flota, seguidas de una final de eliminatorias entre las dos mejores tripulaciones.

Clasificación final tras las 8 regatas de flota
1 Luna Rossa — 63 puntos
2 Emirates Team New Zealand — 60 puntos
3 Luna Rossa Mujeres y Jóvenes — 59 puntos
4 La Roche-Posay Racing Team — 55 puntos 
5 Emirates Team New Zealand Femenino y Juvenil — 50 puntos
6 Equipo Tudor Alinghi - 40 puntos
7 Programa Athena para Mujeres y Jóvenes — 38 puntos
8 GB1 — 27 puntos

Final de la regata Match race Luna Rossa / Emirates Team New Zealand 
Ganadora Luna Rossa

Tripulación del La Roche-Posay Racing Team 
Quentin Delapierre – patrón
Diego Botín – patrón
Jason Saunders – trimmer
Florian Trittel – trimmer

Reservas: 
Enzo Balanger – patrón
Timothé Lapauw – trimmer

Mejores resultados franceses: 3º (carrera 7) y 2º (carrera 1 y carrera 2) 8)

Siguiente paso
Segunda regata preliminar en Nápoles, del 24 al 27 de septiembre de 2026. Hasta entonces, el equipo La Roche-Posay Racing Team dedicará los próximos meses a navegar en AC75 en Lorient, desde finales de junio y durante todo el verano. 

Fuente e imágenes: La Roche-Posay Racing Team



jueves, 12 de octubre de 2023

37ª America's Cup. 1 Year To Go!

Los equipos de la America's Cup que compiten por ganar la 37ª edición del trofeo más antiguo del deporte internacional pueden disponer de grandes recursos, pero lo único que no pueden comprar es el tiempo. Y el reloj sigue corriendo. La cuenta atrás ha comenzado.


Ya estamos en la recta final. Falta exactamente un año para que se deje de hablar, para que terminen los entrenamientos, las pruebas y las Challenger Selection Series, y para que se decida el desafiante definitivo que se enfrentará al Defensor, Emirates Team New Zealand, en la primera regata del America's Cup Match. El día más esperado de cada ciclo de la America's Cup.

La presión a la que están sometidos todos los equipos en este ciclo es palpable, ya que se han tomado grandes decisiones en cuanto al diseño del perfil del casco, pero otras aún más importantes en lo que respecta a los foils (hidroalas), los sistemas, los diseños de las velas, los protocolos de la tripulación y los manuales de estrategia de regata aún están en el aire. Durante el verano en Barcelona, los equipos han estado trabajando duro para familiarizarse con las condiciones únicas que se encuentran a diario en el paseo marítimo de La Barceloneta, con su oleaje, su marejada y todo tipo de condiciones, desde la calma más absoluta al viento más intenso. Es todo un reto para la navegación, pero aún lo es más para el diseño. 
Algunos parámetros de la regata están grabados en piedra, como las máximas y mínimas condiciones de viento establecidas en el Protocolo que rige la 37ª America's Cup. Algunos de los componentes a bordo de los AC75 también se ajustan a diseños y estándares preestablecidos, pero la regata es una batalla de desarrollo con miles de variables en las que los mejores diseñadores, ingenieros, expertos en mecatrónica, desarrolladores de inteligencia artificial y técnicos informáticos del mundo deben profundizar para encontrar la ventaja ganadora.
Para las tripulaciones, los años de entrenamiento han consistido en recopilar datos y probar las simulaciones por ordenador para encontrar líneas de base precisas y demostrar los supuestos en un entorno real. Para los cyclors, han sido horas interminables en sus bicicletas de carretera y estáticas, acumulando kilómetros, subiendo cuestas imposibles y alcanzando cifras de vatios de las que los escaladores del Tour de Francia estarían orgullosos.
Ahora, todo se pone serio. La competición de la America's Cup se acerca rápidamente. El reloj de la cuenta atrás es implacable. Se acabó el tiempo de las ideas. Hay que tomar decisiones. Hay que completar los programas de construcción. El "ahora o nunca" pende sobre todos los competidores como una espada de Damocles.



Mientras los regatistas y los equipos se preparan, también lo hace la gente de Barcelona y su dinámica ciudad, que se ha tomado la America's Cup muy en serio, con actos recientes como la inauguración del Centro Oficial de Divulgación de la 37ª America's Cup en el Port Vell, que también acogió la Ceremonia de Apertura del 61º Salón Náutico Internacional de Barcelona, y una brillante recepción a los equipos organizada por el Ajuntament de Barcelona en presencia de todas las administraciones.
A la brillante inauguración de la America's Cup Experience asistieron cerca de 300 autoridades e invitados, entre los que se encontraban Jaume Sabater, representante de la America's Cup Experience; Anna Erra, presidenta del Parlament de Catalunya; Víctor Francos, presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD); David Escudé, regidor d’Esports del Ajuntament de Barcelona; Marta Domènech, directora general de Turisme de la Generalitat de Catalunya; y Lluís Salvadó, presidente del Port de Barcelona.
Al día siguiente, el Ayuntamiento de Barcelona ofreció una lujosa recepción a todos los equipos participantes en la 37ª America's Cup en los jardines del Palauet Albéniz, a la que también asistieron el president de la Generalitat de Catalunya, Pere Aragonès, y el presidente del Consejo Superior de Deportes, Víctor Francos, entre otras muchas autoridades y personalidades.
"Estamos dispuestos a navegar con vosotros", aseguró el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, mientras que el jefe del gobierno catalán dio las gracias a los organizadores y a los equipos participantes en la competición. Aragonès destacó la "indudable singularidad de la America's Cup" y subrayó que se trata de una "gran oportunidad para nuestro país y para mostrar Catalunya al mundo".
El presidente del Consejo Superior de Deportes señaló además: "La primera vez que me dijeron que Barcelona aspiraba a albergar la America's Cup tuve dudas de que se pudiese hacer realidad, y ahora lo que quiero es que no se vaya. Ante todo, quiero que sea un éxito y que nos dé el prestigio necesario", y subrayó además que "cuando el sector público y el privado van de la mano, es un éxito".

El año que viene por estas fechas conoceremos a los ganadores de las Challenger Selection Series. Independientemente de quien sea, habrán superado una de las competiciones más duras de sus vidas y, con unas diferencias tan exiguas entre todos los Challengers, todo se reducirá a ver quién puede mantener su ritmo de desarrollo a lo largo de la fase de grupos y quién puede aguantar la presión de competir al más alto nivel en el cruce final de la America's Cup, donde, como es sabido, "no hay segundo". Todos los aspirantes tienen argumentos a su favor, pero el ganador será el que demuestre su valía en el mejor escenario, justo cuando más importa. Un momento a prueba de valientes.

Una vez decidido el Challenger, el ritmo de la competición cambia, los medios de comunicación de todo el mundo descienden sobre Barcelona, los helicópteros zumban en el cielo, llegan los superyates y la atmósfera se altera y bulle con una electricidad competitiva cuando se vislumbra el único equipo confirmado de la 37ª America's Cup Match: Emirates Team New Zealand. El gran misterio de esta competición única es qué harán los kiwis en la línea de salida contra un Challenger curtido en mil batallas, en busca de una victoria sin precedentes, la tercera consecutiva de un equipo en la mayor competición de vela del planeta.

Y entonces llega el instante que los comentaristas y cronistas han descrito durante décadas como el momento de la verdad, cuando se da el pistoletazo de salida de la primera regata de la America's Cup y los dos gigantes AC75, en la cúspide y a la vanguardia del desarrollo, se dirigen a barlovento. ¿Quién tiene más velocidad? ¿Quién apunta más alto? ¿Quién llegará primero al límite y forzará la virada? Estas son las preguntas que serán los primeros indicadores del resultado y el destino del trofeo más famoso de la vela.
Pero, un momento. Los barcos con foils de la America's Cup, con sus ventanas de diseño óptimas para condiciones específicas, pueden dar lugar a grandes sorpresas y sobresaltos. Si a ello sumamos las condiciones del otoño en Barcelona, capaz de ofrecer situaciones tanto extremas como intermedias, con una gran variedad de estados del mar, direcciones del viento y oleaje, ésta puede ser la America's Cup más impredecible de la historia. Y podríamos asistir a la contienda más reñida por la "Auld Mug" desde 1983. La locura para un apostante. La pesadilla de un comentarista.
La gran vencedora será sin duda la hermosa ciudad de Barcelona, con su perspectiva cosmopolita, sus infraestructuras de categoría mundial, su dinámica historia, su extraordinaria arquitectura, su cultura y su vitalidad. Barcelona es un destino de visita obligada y para los miles de espectadores que harán el viaje para apoyar a su equipo y ser testigos del desarrollo de la historia, promete ser sensacional.

El Race Village Oficial será el centro neurálgico, pero si se da un paseo por el Port Olímpic, el ambiente de los eventos de la Youth y la Puig Women's America's Cup a bordo de los AC40, la nueva clase de monocascos con foils más emocionante del mundo, estará en pleno apogeo. El año que viene por estas fechas conoceremos a los campeones de la Youth America's Cup, con el enfrentamiento decisivo que se disputará durante la final de las Challenger Selection Series, y el camino de estos jóvenes hacia la America's Cup ya estará definido. A la espera de la gloria estarán las mejores atletas que competirán por la edición inaugural de la Puig Women's America's Cup, uno de los platos fuertes de la 37ª America's Cup y una vía más hacia el futuro de la competición. La final de la Puig Women's America's Cup se disputará entre regatas del Match.
Para los espectadores de la ciudad, una visita a la America’s Cup Experience sumerge, educa, inspira y cautiva tanto a los que conocen a fondo la America's Cup como a los que nunca la han vivido. Situada en el Port Vell, junto al acuario, es la atracción turística imprescindible de 2024. Y para los fans de ediciones pasadas de la America's Cup, los J Class (yates de los años 30) celebrarán su Campeonato del Mundo en Barcelona y los 12 Metros (barcos de la Copa de 1958-1987) estarán en la ciudad compitiendo en la 17ª Regata Puig Vela Clàssica. El Port Vell será un espectáculo animado y atractivo para todos los públicos.

En los próximos doce meses, Barcelona será el centro de todas las miradas. Lo que sabemos con certeza es que la ciudad está preparada y cuenta con un gran historial acogiendo acontecimientos deportivos de talla mundial, desde la Liga de Campeones hasta la Fórmula 1, pasando por los propios Juegos Olímpicos. Barcelona cumple a todos los niveles. Y para los barceloneses que deseen formar parte de la historia, nunca ha sido tan fácil ofrecerse como voluntario, ya que en la página web oficial siguen abiertas las inscripciones para participar y hacer de la 37ª America's Cup en Barcelona el acontecimiento más destacado del calendario deportivo de 2024.

Falta un año para el mayor espectáculo de vela del mundo. ¿Ya lo notas?

Fuente: America's Cup

lunes, 3 de agosto de 2020

Tecnología y diseño que permiten volar al AC75.




Era agosto de 2012 cuando el catamarán de 72 pies voló en el Golfo de Hauraki, cambió el mundo de la vela. El Emirates Team New Zealand había foileado en la Copa América y había cambiado la cara de las regatas de alto nivel para siempre.
Desde entonces, el aumento en el rendimiento de los barcos de la America's Cup ha sido mayor que en cualquier otro momento en los 170 años de historia del evento.
Seis años más tarde, en 2018, la publicación de las reglas de la clase AC75 marcó el comienzo de una nueva era de navegación. Hoy en día, los foils son comunes, pero las técnicas de ingeniería y navegación necesarias para que el AC75 vuele son completamente diferentes de todo lo visto antes.


Para empezar, el AC75 es grande, de 75 pies de eslora y 16 pies de manga, pero también es liviano, lo cual es crucial, porque el AC75 está diseñado para volar. También es diferente: en lugar de una quilla, un nuevo concepto lo mantiene en pie: el Foil Cant Arms se mueve debajo o afuera del bote para proporcionar el apoyo que necesita para mantenerse en posición vertical.
Se suministran o especifican algunas partes de la embarcación: el mástil, el aparejo, los brazos de aluminio y sus sistemas hidráulicos son componentes comunes. Pero, todavía hay muchas áreas con las que los diseñadores pueden experimentar para encontrar una ventaja ganadora en la regata.
Una nueva evolución de esta America's Cup es la vela mayor de doble capa. Las capas dobles de la vela se combinan con el mástil para formar un ala, generando la potencia que el AC75 necesita para foilear.
Bajo el agua es donde las cosas se ponen realmente interesantes en esta Copa América, pero la historia comienza dentro del barco. El sistema de lámina de aluminio es una tecnología completamente nueva, una unidad de potencia hidráulica impulsada por batería suministra la energía para levantar y bajar los brazos inmensamente fuertes y pesados.
A medida que el barco cambia de rumbo, se activa el sistema de inclinación, colocando un hidroala en el agua y levantando el otro, donde su peso se convierte en lastre.
Al final de las armas se encuentran las armas secretas de los equipos: las alas de aluminio. Además de las reglas básicas que rigen las dimensiones y el peso, estas son territorio abierto para los diseñadores.
Con el lanzamiento de la segunda generación de AC75 a la vuelta de la esquina, mucho puede cambiar de lo que hemos visto hasta ahora ...


Propiedad intelectual
Los textos, los comentarios, las obras, las ilustraciones y las imágenes que se reproducen en el sitio www.lamarsalada.info están sujetos a derechos de autor y de la propiedad intelectual aplicables en todo el mundo. Cualquier utilización será constitutiva de violación de la Propiedad Intelectual y será sancionada en debida forma, salvo que medie autorización previa de www.lamarsalada.info
Queda terminantemente prohibido cualquier reproducción, redistribución o redifusión, total o parcial, de lo publicado en www.lamarsalada.info
Si están autorizados los enlaces desde otros sitios WEB y/o Redes Sociales siempre que no se haga con ánimo de lucro.
©Luis Fernandez