sábado, 29 de diciembre de 2012

Vendée Globe, el mítico Cabo de Hornos espera con muchos Icebergs

Icebergs justo enfrente


François Gabart y Armel le Cléac’h han superado esta mañana la última puerta de hielo, la Pacífico Este. Ante sus proas, se extiende la alfombra roja para doblar el cabo de Hornos dentro de tres días. Pero al final de la alfombra hay un peldaño difícil de franquear. O mejor dicho, un eslalon especial que solo de pensarlo ya da escalofríos: al menos una quincena de icebergs a la deriva al sudeste del cabo. En las estelas de los dos líderes, viento y mar para casi todos. Incluso demasiado, para el gusto de Jean Le Cam o de Alex Thomson, que sueñan con acabar su periplo por el Gran Sur. No son los únicos.
Desde el pasado 1 de diciembre, François Gabart (MACIF) y Armel Le Cléac’h (Banque Populaire) navegan casi sin perderse de vista. Se han intercambiado las riendas de la regata en numerosas ocasiones y todo indica que doblarán el tercer y último cabo de su periplo planetario con una diferencia de unos pocos minutos, el próximo 1 de enero. Este interminable mano a mano es algo nunca visto en una regata oceánica y es difícil imaginar hasta qué punto es agotador para esos dos protagonistas, que se niegan a dar el brazo a torcer. En ese duelo, no se han permitido el menor descanso, ningún paso en falso.

© MICHEL DESJOYEAUX / FONCIA / Vendée Globe

Cabo de Hornos on the rocks
A 1.280 millas del cabo de Hornos y a solo 1 milla uno de otro, los patrones de MACIF y Banque Populaire se sumergen hacia las latitudes frías y hostiles a una media de 18 nudos. Tendrán que bajar al menos hasta el 56º Sur antes de poner el intermitente a la izquierda y doblar la Tierra del Fuego. Pero antes de considerarse a salvo en el Atlántico deberán atravesar una zona de 50 millas plagada de hielos. Icebergs de 100 a 400 metros en el caso de los más grandes y visibles en el radar. El problema no son tanto esos mastodontes blancos como sus descendientes, los growlers, más pequeños, que a veces solo sobresalen 1 metro sobre el nivel del mar y que solo son localizables con la vista. Ese eslalon en un verdadero campo de minas será el precio que tendrán que pagar por el billete de salida del Gran Sur.

Acabar con el Gran Sur
En tercera posición, Jean-Pierre Dick (Virbac Paprec 3) ha frenado su ascenso a la cumbre de la regata. Ahora que los líderes han acelerado, su retraso ha dejado de disminuir y tiende a estabilizarse. El barco azul debería doblar el extremo meridional del continente americano aproximadamente con un día de retraso sobre sus predecesores. ¡Cuanto antes mejor! suspira Dick, que ha confesado estar impaciente por salir del Gran Sur y acabar con el frío y la humedad, que se ceban sobre todo con sus pies.
Ese sentimiento lo comparte Alex Thomson (Hugo Boss), que sufre rachas de 40 nudos desde hace 12 horas: “Estoy muy, muy cansado. No consigo dormir, el viento es demasiado inestable, tengo que estar trimando todo el rato”, ha escrito esta mañana.
El mismo hastío siente Jean Le Cam (SynerCiel), que en plena conexión con el PC Regata ha evitado por los pelos que el barco se descontrolara. “Es duro, muy duro, porque el viento es muy inestable. ¡Qué bien se está cuando amaina un poco y veo un rayo de sol!”

Reagrupamiento en el centro
A partir del sexto puesto se está formando un pelotón de cinco barcos, desde Mike Golding (Gamesa) a Bernard Stamm (Cheminées Poujoulat), pasando por Dominique Wavre (Mirabaud), Javier Sansó (ACCIONA 100% EcoPowered) y Arnaud Boissières (AKENA Vérandas). El viento escasea por delante, por lo que los cinco patrones tenderán a reducir diferencias entre ellos, como intuía el patrón español esta mañana: “Yo estoy en medio y es bueno cuando miro hacia adelante, y desesperante cuando miro hacia atrás, porque veo a Cali y a Bernard navegando con 20 nudos y acercándoseme muy rápidos”. Sansó cruzó anoche el meridiano de cambio de fecha, por lo que vuelve a navegar en el hemisferio Oeste.
Por popa, viento fuerte y mar cruzada para los tres últimos, sobre todo para Alessandro di Benedetto (Team Plastique), único participante que aún navega en el océano Índico.

Camille El beze

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©Luis Fernandez



Luis Fernández es fotógrafo especializado en deportes náuticos y editor de lamarsalada.info, un medio independiente desde el que desde hace años documenta la actualidad de la vela con un enfoque riguroso y una marcada identidad visual. Su trabajo combina información y fotografía, convirtiendo al portal en una referencia para aficionados, regatistas y profesionales del sector gracias a la calidad de sus contenidos y a la colaboración de destacados periodistas y fotógrafos nacionales e internacionales.
Su vinculación con la vela comenzó de forma tardía, como tripulante en regatas del golfo de Vizcaya. Aquella afición terminó convirtiéndose en una auténtica pasión que le llevó a conocer este deporte desde distintas perspectivas: navegante, asistente del jurado, fotógrafo y cronista.
En 2012 recibió el Premio al Fotógrafo del Año de la Real Federación Española de Vela, un reconocimiento a su capacidad para captar la intensidad de la competición y la belleza del mar. Además, ha participado en cinco ediciones del prestigioso concurso Yacht Racing Image Award, logrando en todas ellas situar su fotografía entre las veinte finalistas, en la Colección de Honor.
Dedica gran parte de su tiempo a recorrer los principales circuitos nacionales e internacionales, alternando la cubierta de un barco con la lancha de prensa para ofrecer una mirada cercana de las regatas. Cuando la imagen no basta para contar la historia, también escribe, convencido de que las mejores competiciones merecen ser narradas además de fotografiadas.
Autodidacta y aunque nunca se ha dedicado profesionalmente a la fotografía, su trabajo ha alcanzado un amplio reconocimiento en el mundo de la vela, colaborando con clubes, organizaciones y publicaciones de prestigio internacional.