La XXXI Illes Balears Clàssics afrontará mañana sábado su jornada decisiva con los mismos cinco líderes que encabezaban la clasificación tras el estreno de la competición. Hallowe’en, Clarionet, Argyll, Rowdy y Barlovento-Senda Azul volvieron a imponerse este viernes en sus respectivas clases, en una jornada marcada por un viento del suroeste de unos 10 nudos, que llegó a alcanzar los 12 en algunos momentos.
La flota navegó dividida en dos recorridos. La categoría Época Cangreja completó un trazado rectangular de 7,7 millas náuticas, mientras que el resto de clases afrontó una travesía de 13,4 millas, con salida frente a la playa de Ciudad Jardín, paso por una boya situada en el centro de la bahía de Palma, rumbo a Illetes y regreso al punto de partida. La salida se produjo alrededor de las 12:30 horas.
En Clásicos, el Clarionet, armado por David Miles y patroneado por Andrew Harvey, volvió a ser el primero y reafirma su posición al frente de la clasificación. El Mowgli 1965, de Patrick y Vincent Harris, fue segundo, mientras que el Argos, de Barbara Trilling y con Eduardo Méndez como patrón, terminó tercero.
La tripulante del Clarionet, Teresa Parry, destacó la dificultad añadida de las condiciones de esta segunda jornada. «Hemos tenido un poquito más de viento y un poquito más de ola, que a nosotros nos suele perjudicar más», explicó. El barco logró, sin embargo, mantenerse cerca de su principal rival y volver a imponerse en tiempo corregido. «Hemos conseguido apurar y mantenerles firmes y que no se nos escaparan», señaló.
Parry afronta la jornada final con prudencia pese a la ventaja acumulada: «Lo más importante, como siempre, es terminar la regata, porque no tenemos nada ganado todavía». El objetivo del equipo es claro: «Intentar rematar y hacer tres primeros, que siempre es lo que buscamos, pero con quedar primeros en la general nos conformamos».
El Argyll, de Rhys Jones, también repitió victoria en Época Bermudiana. El Recluta, de Germán Frers, fue segundo y el Islander, de Ricardo Albiñana, tercero. El resultado mantiene al Argyll al frente de la clasificación después de dos jornadas.
La tripulante del Clarionet, Teresa Parry, destacó la dificultad añadida de las condiciones de esta segunda jornada. «Hemos tenido un poquito más de viento y un poquito más de ola, que a nosotros nos suele perjudicar más», explicó. El barco logró, sin embargo, mantenerse cerca de su principal rival y volver a imponerse en tiempo corregido. «Hemos conseguido apurar y mantenerles firmes y que no se nos escaparan», señaló.
Parry afronta la jornada final con prudencia pese a la ventaja acumulada: «Lo más importante, como siempre, es terminar la regata, porque no tenemos nada ganado todavía». El objetivo del equipo es claro: «Intentar rematar y hacer tres primeros, que siempre es lo que buscamos, pero con quedar primeros en la general nos conformamos».
El Argyll, de Rhys Jones, también repitió victoria en Época Bermudiana. El Recluta, de Germán Frers, fue segundo y el Islander, de Ricardo Albiñana, tercero. El resultado mantiene al Argyll al frente de la clasificación después de dos jornadas.
Rowdy, dos de dos en Época Cangreja
En Época Cangreja, el Rowdy, de Donna Dyer, volvió a imponerse y refuerza su liderato. El Gipsy, de la Fundación Vela Clásica de España y patroneado por José Luis Vilar, fue segundo, mientras que el Scheherazade, de Luis Sancho Moragues, terminó tercero. Los tres barcos repitieron las posiciones de la jornada inaugural.
Dyer puso el acento en las particularidades de competir con una embarcación de más de un siglo, en la que prácticamente todo el trabajo a bordo sigue siendo manual. «En un barco tradicional como Rowdy, que tiene ciento diez años, todo es manual, todo es físico, no es lo mismo que un barco moderno, donde se aprietan botones y todo es mucho más sencillo», explicó.
La armadora considera que esa forma de navegar hace que la coordinación de la tripulación sea especialmente importante. «En este tipo de regata tienes que tener completamente confianza en tu equipo, porque cada persona tiene su trabajo y si una cosa va mal, todo el día se puede perder muy fácilmente o alguien puede terminar dañado», señaló.
La tecnología, sin embargo, ha permitido incorporar algunas mejoras sin renunciar al carácter histórico del barco. «Tenemos mapas y GPS, algo que en el pasado no tenían», explica Dyer, que destaca que cada temporada se incorpora alguna novedad al barco. Este año, por ejemplo, han añadido un nuevo elemento para trabajar con el spinnaker, que permite aprovechar mejor la brisa y mantenerlo abierto durante más tiempo.
En Época Cangreja, el Rowdy, de Donna Dyer, volvió a imponerse y refuerza su liderato. El Gipsy, de la Fundación Vela Clásica de España y patroneado por José Luis Vilar, fue segundo, mientras que el Scheherazade, de Luis Sancho Moragues, terminó tercero. Los tres barcos repitieron las posiciones de la jornada inaugural.
Dyer puso el acento en las particularidades de competir con una embarcación de más de un siglo, en la que prácticamente todo el trabajo a bordo sigue siendo manual. «En un barco tradicional como Rowdy, que tiene ciento diez años, todo es manual, todo es físico, no es lo mismo que un barco moderno, donde se aprietan botones y todo es mucho más sencillo», explicó.
La armadora considera que esa forma de navegar hace que la coordinación de la tripulación sea especialmente importante. «En este tipo de regata tienes que tener completamente confianza en tu equipo, porque cada persona tiene su trabajo y si una cosa va mal, todo el día se puede perder muy fácilmente o alguien puede terminar dañado», señaló.
La tecnología, sin embargo, ha permitido incorporar algunas mejoras sin renunciar al carácter histórico del barco. «Tenemos mapas y GPS, algo que en el pasado no tenían», explica Dyer, que destaca que cada temporada se incorpora alguna novedad al barco. Este año, por ejemplo, han añadido un nuevo elemento para trabajar con el spinnaker, que permite aprovechar mejor la brisa y mantenerlo abierto durante más tiempo.
El Hallowe’en mantiene su dominio en Grandes Esloras
En Grandes Esloras, el protagonismo volvió a corresponder al Hallowe’en. El histórico cutter de William Fife III, que este año celebra el centenario de su botadura, se impuso de nuevo con Iñigo Strez al mando. El Eilean, patroneado por Stefano Valiente, fue segundo, mientras que el Cariad, con Tim Hartnoll, ocupó la tercera posición.
El triunfo permite al Hallowe’en afrontar la jornada definitiva como líder de la categoría. El barco ya fue el más rápido de la jornada inaugural y vuelve a situarse al frente en el año en que celebra sus cien años de historia.
En Grandes Esloras, el protagonismo volvió a corresponder al Hallowe’en. El histórico cutter de William Fife III, que este año celebra el centenario de su botadura, se impuso de nuevo con Iñigo Strez al mando. El Eilean, patroneado por Stefano Valiente, fue segundo, mientras que el Cariad, con Tim Hartnoll, ocupó la tercera posición.
El triunfo permite al Hallowe’en afrontar la jornada definitiva como líder de la categoría. El barco ya fue el más rápido de la jornada inaugural y vuelve a situarse al frente en el año en que celebra sus cien años de historia.
La clase Espíritu de Tradición tuvo también como vencedor al Barlovento-Senda Azul, con Ricardo Zabell a la caña. El Galaxie, de la Fundació Joves Navegants y patroneado por Raimon Martínez, terminó segundo, mientras que el Veritas Dolç, de José Luis Roses, fue tercero. El resultado mantiene sin cambios el orden de los tres primeros clasificados respecto a la primera jornada.
Puertas abiertas
La jornada concluyó con una jornada de puertas abiertas en los pantalanes de Club de Mar-Mallorca, que permitió a los aficionados acercarse a las embarcaciones participantes en esta edición de la Illes Balears Clàssics.
La competición se decidirá mañana sábado en aguas de la bahía de Palma. La última prueba dará comienzo a partir del mediodía y, una vez finalizada, la organización celebrará la entrega de trofeos a las 20:00 horas en el village de la regata.
Puertas abiertas
La jornada concluyó con una jornada de puertas abiertas en los pantalanes de Club de Mar-Mallorca, que permitió a los aficionados acercarse a las embarcaciones participantes en esta edición de la Illes Balears Clàssics.
La competición se decidirá mañana sábado en aguas de la bahía de Palma. La última prueba dará comienzo a partir del mediodía y, una vez finalizada, la organización celebrará la entrega de trofeos a las 20:00 horas en el village de la regata.
Fuente: Prensa Illes Balears Clàssics